Papá Xavi es mi mayor ídolo, pero hablo croata mejor que él


Croacia tiene un jugador de primer nivel y un gran campeón. Desde luego nos trajo el oro mundial. Cuando llegó a Croacia desde Barcelona en 2010, su hija Elsa García Martín ni siquiera había nacido. Hoy, Elsa, una chica catalana de nueve años, sigue los pasos de su padre y ya ha jugado para Croacia. Papá Xavi es Barrakuda, Elsa también es una Barrakuda.

– La escuela no ha comenzado, el maestro está enfermo – se ríe con nosotros en excelente croata, que habla con acento de Dubrovnik. La encontramos justo después del torneo en Šalata de Zagreb, donde nos recibió en compañía de su entrenadora.

– Gracias, no bebería nada. No tengo sed – comenzó Elsa con timidez.

– Ni siquiera puedo tomar agua. Gracias-. Pero la timidez inicial desapareció con la velocidad de una película y Elsa comenzó con gran placer la historia de sus primeros pasos en el waterpolo, su amor por el deporte que tanta alegría y felicidad  ha traído a Croacia. Después de todo, en esta disciplina hemos ganado el oro mundial, europeo y olímpico. Podría escribirse un libro de unas cien páginas sobre las medallas de plata y bronce.

– Mi papá me transmitió su amor por el waterpolo. Él primer en empezar a jugar fue mi tío, luego mi padre, mi prima mayor y después yo. El waterpolo está en nuestra familia – nos dice Elsa. Nacida en Barcelona y con domicilio en Dubrovnik, la joven Barrakuda es una gran esperanza del waterpolo croata. Comenzó a nadar y luego a jugar a waterpolo hace cuatro años, y el curso pasado ha jugado por primera vez con la selección croata.

Hoy, Elsa juega con las niñas menores de 11 años, a pesar de que es dos años más joven que todas sus compañeras. A ella no le importa, Elsa entrena con diligencia y no le supone ningún problema competir con los chicos, con los que suele jugar.

– Prefiero jugar torneos con chicos porque son más mayores y más fuertes, así que tengo que esforzarme más, pero también aprendo más – dice Elsa, quien, como todos los niños, tiene un modelo a seguir. No, no son  Maro Joković o Sandro Sukno, por supuesto que el ídolo más grande es

– ¡Papá! Vemos todos los partidos de papá que podemos en vivo, y cuando no es posible, los vemos en la televisión. He visto esos viejos partidos de papá en Internet – dice Elsa. Y hay tantos match antiguos de papá como quieras.

Nos trajo la plata en los Juegos Olímpicos de Río y en el Campeonato Mundial de 2017 en Hungría el oro. Para poder considerarlo definitivamente uno de los nuestros es suficiente todo lo que hizo por el waterpolo croata con estos seis goles que creó y marcó en la final del Mundial del 2017 contra Hungría, que nos hicieron ganar la tan deseada medalla de oro.

Y Xavi hizo mucho más. Se convirtió en el ídolo de la afición croata. La pequeña Elsa creció junto con todos los éxitos de papá. Hoy la niña de nueve años habla, fíjate, hasta en cuatro idiomas, croata, inglés, catalán y español. Como dice papá Xavi:

– Mis tres hijas hablan croata mejor que castellano o catalán.  Hay un caos lingüístico total en nuestra casa. Mi esposa y yo hablamos en español, con las chicas en catalán, y todas nos comunicamos en croata. Elsa, como hemos dicho, habla un excelente croata. Muy fluido. Aunque nació en Barcelona, ​​lleva viviendo los últimos años en Dubrovnik. Aun así, admite que habla croata mejor que su padre, pero que el catalán lo habla mejor Xavi.

– En casa nos comunicamos en catalán. Mamá quiere que hablemos croata con papá para que podamos enseñarle a mejorar, revela Elsa, que tiene una hermana mayor, Amanda, y una menor Dara. Papá Xavi y sus hijas disfrutan de la música croata, conocen muchas canciones. Además de entrenar activamente dos deportes, Elsa disfruta de todo lo que disfrutan sus compañeras. Le encanta la moda, mira dibujos animados y series, y disfruta especialmente de las especialidades de su madre.

– Me gusta comer pimientos rellenos, espaguetis y pizza. Durante las competiciones o los torneos, llevo bocadillos saludables, o por ejemplo nueces, porque el dulce es duro para mi estómago y no me sienta bien, dice Elsa, estudiante de cuarto grado en la escuela primaria en Dubrovnik. Sus asignaturas favoritas son, fácil adivinarlo, educación  física y arte. Y lo buena y talentosa que es nos lo confirma su entrenadora Nataša Šerkinić.

– Elsa es una chica muy talentosa, modesta y una gran nadadora. Tiene un gran futuro por delante – dice la entrenadora. Aunque nació en Barcelona, ​​Dubrovnik de alguna manera ha entrado en su corazón. Disfruta del sur de Croacia. Y como podía ser diferente, sol, playas, mar… Por supuesto, Barcelona lo tiene todo, pero todavía hay una diferencia.

– Es mejor vivir en un pueblo más pequeño porque en Barcelona no puedo ir al parque sola con mis hermanas. Mamá tiene miedo porque es una gran ciudad – dijo la Barrakuda Elsa, el futuro del waterpolo croata. ¿O quizás español? – Ja, ja… Mientras vivamos en Croacia, jugaré para la selección croata, y cuando regresemos a casa jugaré para España. Eso es lo más hermoso, concluyó Elsa con una sonrisa.

Papá Xavi dio mucho a Croacia y es jugador de la selección nacional, su hija Elsa también. Si tiene talento como su padre, que nadie lo dude, en el waterpolo croata le esperan grandes días. Por eso, buena suerte Elsa, y bienvenida entre las Barrakudas


Astrid Čada

24sata.hr (link to original)

foto Prof Dr. Mario Habek

traducción waterpoling.org


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