EXCESO DE CONFIANZA, El Enemigo Invisible.

Ilustración de Raul Ballesta


La autoconfianza es un aspecto fundamental en la salud emocional de las personas y un factor clave en el rendimiento óptimo de los deportistas. Cuando la autoconfianza falla el rendimiento se ve afectado de forma directamente proporcional.

Seguramente ya habréis leído numerosos artículos que tratan sobre la pérdida de autoconfianza y los resultados catastróficos que ello provoca, pero quizás no habéis leído tantas cosas acerca del fenómeno contrario.

¿Qué pasa cuando nuestra autoconfianza es demasiado elevada? ¿es positivo? ¿mientras más confianza en uno mismo, mejor? ¡La respuesta es sencilla, NO!

El exceso de confianza es tan negativo en el rendimiento de un deportista como la baja autoconfianza.

En ocasiones, el exceso de confianza puede ocultar una baja autoestima, sin embargo, en otros casos puede deberse, simplemente, a la sobrevaloración de las propias capacidades. Muchas veces, esto pasa con deportistas “estrella” que reciben multitud de elogios de forma constante, que puede acabar desembocando en un descenso del rendimiento.

Normalmente, el exceso de confianza aparece de forma progresiva.

El deportista no entrena o no se esfuerza tanto como antes ya que “no lo necesita”, aparecen multitud de excusas ante los errores, culpando a circunstancias externas (errores de los compañeros, mala suerte, etc..) a veces hasta el propio entrenador, puede llegar incluso a disculparlo, entrando en su juego de excusas constantes.

Es habitual, que los aciertos del deportista sean sobrealimentados, retroalimentando así el exceso de confianza del jugador. 

Aunque puede ocurrir en cualquier disciplina deportiva, es habitual en deportes de equipo ya que es mucho más difícil la detección y mucho más fácil la retroalimentación y mantenimiento de esta conducta, pasando así, desapercibida por mucho más tiempo.

El tratamiento de un jugador con un exceso de confianza no es fácil, en especial si es un jugador con peso específico en el juego del equipo. Si el equipo no contara con un psicólogo del deporte puede contratar los servicios de uno externo “ad hoc” una vez detectado, por el entrenador, algún caso sospechoso de exceso de confianza.


Recordad que si queréis que escriba sobre algún tema en concreto, o cualquier consulta que tengáis sobre psicología deportiva, me podéis enviar un mail a rballesta1@gmail.com.


Raúl Ballesta

Psicólogo del deporte


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